Estadounidenses, diosas griegas del balón, tetracampeonas mundiales


+Cuarta estrella a los blasones de Estados Unidos: Derrota 2-0 a Holanda en final de mundial Francia 2019

+Gol de penalti señalado por el VAR, anotado por Megan Rapinoe

+Otro de Rose Lavelle dieron su cuarta corona mundial a EU

+Digna representación de Países Bajos

Ciudad de México, 7 de julio (BALÓN CUADRADO/ MENSAJE POLÍTICO/ CÍRCULO DIGITAL/ AGENCIAS).- De la mano de Megan Rapione, 34 años, orgullosamente lesbiana, goleadora –seis anotaciones–, mejor jugadora y alma de la justa –amén de férrea detractora del presidente Donald Trump, calificándolo de “racista” y “machista”, entre otros epítetos, negándose a ir a la Casa Blanca–, Estados Unidos volvió a ceñirse la corona de reina del fútbol femenino mundial: venció 2-0 a Holanda en la sublime final celebrada en el estadio Lyon, Francia.

Teñido el pelo de lila, Rapione fue la heroína del mundial, dentro y fuera de la cancha. Sobre todo cuando llamó “la puta Casa Blanca”,  la sede del omnímodo poder del mundo, donde habita el presidente estadounidense.

Imprescindible –ante un espectáculo cada vez más decadente– loar la épica colectiva  de belleza física y futbolística sobre el rectángulo de verde irremediable, bajo un sol infernal –37 grados de temperatura– y la mirada de casi 60 mil aficionados, delirantes, que abarrotaron el inmueble.

Historia digna de una narrativa homérica.

Veintidós deidades griegas desplegaron un futbol lleno de plasticidad sensual sobre la cancha. Semejaban, también, bailarinas de ballet clásico, con el balón a sus pies.

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(Megan Rapione, 34 años de edad, inconmensurable jugadora del país de la estrellas)

Fue un grato rencuentro, durante 90 minutos, por la dignificación de este desangelado deporte en las 22 inconmensurables piernas de las futbolistas.

Por segunda edición consecutiva, las estadounidenses levantaron el cetro mundialista para mantener su hegemonía y sumar otro título más  sus vitrinas.

Ya son cuatro los Mundiales –19991-1999-2015 y 2019– de las americanas en las ocho ediciones disputadas. Holanda fue un digno oponente hasta que un error lo pagó caro. Rapinoe, de penalti, y Rose Lavelle, con un golazo, dieron el título a las Barras y las Estrellas que seguirá reinando…

No se mira en el horizonte quién o cómo pueda arrebatar su cetro.